Mantequilla fermentada con búlgaros de kefir

Mantequilla fermentada con búlgaros de kefir

La mantequilla es un alimento versátil y delicioso que se emplea en muchas recetas. La versión fermentada de este producto ofrece la ventaja adicional de ser rica en probióticos, lo cual la convierte en una opción saludable para mejorar la salud intestinal.

En este artículo, les mostraremos cómo elaborar mantequilla fermentada utilizando búlgaros, también conocidos como kefir de leche. Aunque de forma tradicional se recurre a la leche cruda para llevar a cabo el proceso de fermentación, les proporcionaremos una alternativa que consiste en usar nata pasteurizada que pueden adquirir en el supermercado.

Paso 1: Preparación de la nata fermentada

Para hacer mantequilla fermentada, necesitarás nata crema o heavy cream sin aditivos ni espesantes. En un frasco de vidrio limpio, coloca una cucharada sopera de búlgaros (granos de kéfir de leche) por cada 470 ml de nata. Asegúrate de que el frasco esté bien cerrado y cubierto con un filtro de café o una tela para permitir la fermentación.

Deja fermentar la nata con los búlgaros durante aproximadamente 24 horas a temperatura ambiente. Durante este tiempo, los búlgaros fermentarán la nata, creando un entorno probiótico ideal para la mantequilla.

Paso 2: Separación de la mantequilla

Después de las 24 horas de fermentación, notarás que la nata ha espesado y se ha separado en mantequilla y suero. Agita enérgicamente el frasco durante unos minutos para ayudar a que la mantequilla se separe completamente del suero. Verás que la consistencia de la nata cambia gradualmente.

Kéfir alimento fermentado

Paso 3: Filtrado y lavado de la mantequilla

Una vez que hayas agitado lo suficiente y la mantequilla esté separada del suero, cuela la mantequilla para separarla del líquido restante. Este líquido es el suero de mantequilla, que es rico en probióticos y se puede utilizar para otros fines.

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Luego, coloca la mantequilla en otro recipiente limpio y agrega aproximadamente media taza (100 ml) de agua fría. Agita suavemente durante uno o dos minutos para lavar la mantequilla y eliminar el exceso de suero. Repite este paso si es necesario hasta que el agua salga limpia.

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Paso 4: Salado y almacenamiento de la mantequilla

Una vez que hayas lavado la mantequilla, agrega sal al gusto. Comienza con una pequeña cantidad y prueba para ajustar la cantidad de sal según tus preferencias. La sal también ayuda a conservar la mantequilla por más tiempo.

Luego, coloca la mantequilla en un recipiente hermético y guárdala en el refrigerador durante al menos un par de horas para que se solidifique.

Mantequilla fermentada con búlgaros de kefir

Disfruta de tu mantequilla fermentada

¡Felicidades! Ahora tienes tu propia mantequilla fermentada lista para disfrutar. Se puede usar como aderezo para pan tostado, verduras cocidas o cualquier otra preparación que desees. Recuerda que esta mantequilla está viva y llena de probióticos, por lo que se recomienda no cocinar con ella para mantener intactas sus propiedades beneficiosas.

Almacenamiento y duración

La mantequilla fermentada puede durar aproximadamente dos semanas en el refrigerador si se guarda en un recipiente hermético. Sin embargo, es poco probable que dure tanto tiempo, ya que su sabor delicioso invitará a disfrutarla en numerosas ocasiones.

¡Espero que este artículo te haya sido útil para aprender a hacer mantequilla fermentada con búlgaros!